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La importancia de un buen packaging

La importancia de un buen packaging para una empresa

Buena parte de las decisiones de compra de un producto se toman a partir del efecto que nos causa desde el “exterior”. La importancia de un buen packaging se asocia a calidad. Su “poder” es tal que en apenas unos segundos el cliente puede optar por una u otra opción simplemente por lo atractivo (o no) que el packaging le resulte. 

Una buena presentación ayuda, además, a que el consumidor muestre, comparta su compra. Las redes sociales se llenan cada vez más de imágenes de productos que, desde su exterior, logran llamar la atención del consumidor. El packaging hace que el producto se vuelva más atractivo, que aumente su valor. Valor entendido en un sentido amplio: pues un buen packaging es a menudo una forma de aumentar el coste del producto. Más aún si el “envoltorio” incorpora algún regalo, objeto de merchandising o similar que acompañe al producto principal. Una forma clara de aportar valor al cliente, y de seguir llamando su atención.

¿Cómo lograr un packaging atractivo? 

En primer lugar, es imprescindible estudiar al cliente -o al potencial cliente-. Es básico conocer a quién nos dirigimos antes de crear un packaging. Los productos, y su forma de presentarlos, no llaman la atención de igual modo si están pensados para un público joven, moderno, actual, que para otro más maduro, clásico… o para un público, por ejemplo, que busca ante todo la practicidad, la comodidad, etc.

Sea cuál sea el caso, es importante que cualquier packaging respete la identidad de la marca. Esto es: su ADN, sus objetivos, la imagen que desea transmitir, sus valores… y por supuesto, su público objetivo. 

Desde Blended trabajamos el diseño y la producción de packaging -así como de cualquier otro material de visibilidad- partiendo de esta premisa: todo debe respirar la esencia de la marca, del producto, de la empresa que está detrás. Es por ello fundamental trabajar codo con codo con los clientes, para que cualquier material se diseñe siguiendo las líneas maestras del ADN corporativo. 

Un packaging atractivo: colores y tipografías

Diversos estudios inciden en la elevada influencia del color. Se habla de que su impacto puede llegar a porcentajes elevadísimos (hasta un 90%) en las decisiones de compra. De nuevo, conocer el público objetivo resulta fundamental. Si, por ejemplo, quien va a decidir la compra van a ser los niños, el producto tenderá a presentarse en colores llamativos, vivos. Si buscamos un cliente sobrio, clásico, los tonos oscuros, neutros, ganarán protagonismo. Cada color se asocia a distintos tipos de sentimientos, estados anímicos… y esto se debe tener en cuenta también, en función del producto y de lo que deseamos que el cliente perciba al consumirlo, y al comprarlo.

La tipografía es igualmente importante, ayudando a enfatizar dichos sentimientos, así como a mostrar el “carácter” del producto: tradicional, innovador, divertido, juvenil, etc.

Otro elemento indispensable es la propia imagen de la marca (logotipo, eslogan, nombre) y el peso que se le de dentro del packaging. 

Las posibilidades son muy numerosas a la hora de escoger un material para el packaging. Este elemento obviamente resulta también imprescindible, para muchos aspectos: el coste que se desea invertir, la practicidad, la imagen (de practicidad y sencillez, o por contra de una alta calidad, etc.) 

 Algunas tendencias en packagings 

  • Cada vez más, y sobre todo para el público más joven, gana importancia la preocupación por el medio ambiente. El uso de elementos respetuosos con el entorno es importante en el packaging del futuro y del presente
  • Ediciones limitadas. Triunfan los diseños específicos para momentos puntuales del año. Navidad es una de las épocas clave para apostar por packagings de series limitadas. 
  • Diseño y practicidad. Lo estético no está reñido con lo práctico. Los packagings deben procurar aunar belleza y atractivo con utilidad. 
  • De fácil almacenaje. La distribución tiene también un peso específico. Los packagings deben tener en cuenta la comodidad y facilidad a la hora de su almacenaje y posterior distribución. 
  • Transparencia. El pacakaging es una herramienta clave de comunicación. Y como tal, debe ser transparente: mostrar al cliente, con la máxima claridad, lo que va a encontrar al comprar el producto. ¿Un producto 100% natural? El packaging debe dejarlo claro. 

 Un buen packaging: la clave del éxito 

La “guerra” en los lineales es cada vez más evidente. Supermercados, grandes superficies, tiendas de barrio… el cliente recibe numerosos impactos a diario, y la imagen que trasmiten los productos influyen, y mucho, en sus decisiones. Un buen packaging puede ser la clave del éxito: generando más valor al producto, ejerciendo una influencia psicológica en el consumidor… y mostrando las cualidades, los valores, la esencia de la marca. 

 El diseño de un buen packaging es algo fundamental para fortalezer una marca. Para mostrar sus atributos. Para conectar c